Una lectura escénica de la novela de Cristina Rivera Garza explora el dolor familiar tras la reapertura judicial del femicidio de su hermana, con una puesta en escena que desmantela y conserva el texto.
Dirigida por Maricel Álvarez, la interpretación de Carolina Saade da vida a Liliana, una voz que recorre cartas, reflexiones y testimonios para revelar la complejidad del luto. La propuesta artística pretende “des‑sedimentar” el escrito, es decir, abrir sus capas mientras se mantiene su esencia intacta.
El espectáculo cuenta con la colaboración del Grupo Besa, la creación de ambientes lumínicos y audiovisuales a cargo de Martín Antuña, y la aportación visual de la artista Natalia Labaké, quienes complementan la atmósfera de la obra y potencian su carga emotiva.



