Hacer las compras con salarios deprimidos y precios de insumos básicos de los más altos del mundo se ha transformado en una aventura poco común en la economía del gobierno de Javier Milei. Una consultora evaluó el costo de productos de supermercado en las diferentes provincias del país para llegar a la conclusión que, a mayo, llenar un changuito con consumos para el grupo familiar ya cuesta más de un millón de pesos. Con un problema adicional: según confirmó ayer el INDEC, el ingreso promedio salarial está apenas por encima de los 728 mil pesos, es decir, no alcanza ni para comprar un chango completo.