Cuando un jugador convierte tres goles en un partido, como Messi contra Argelia en el Mundial, se dice que hizo un “hat-trick”. El equipo económico anda festejando un hat-trick: la inflación descendente, las metas con el FMI cumplidas y la mejora en una nota de riesgo soberano. Caputo, “el Messi de las finanzas”, apodo que le puso Macri en su gobierno, se pasea en andas por los foros empresariales, agrandado, diciéndole “qué mirás bobo”, a un Kicillof al cual subió como candidato. Pero a Caputo lo llaman del VAR porque está todo invalidado.