Una gran concentración de creyentes evangélicos recorrió las principales avenidas del centro urbano, provocando interrupciones temporales del tráfico mientras realizaban una jornada de fe y plegarias.

Durante la mañana, decenas de miles de participantes se desplazaron en marcha organizada, deteniendo la circulación vehicular en varios puntos estratégicos para llevar a cabo sus rituales religiosos.

Los organizadores anunciaron que el objetivo del recorrido fue reforzar la unidad espiritual y manifestar su presencia en el corazón de la capital, generando un amplio impacto visual y social en la zona.