El Fondo Monetario Internacional le pidió al gobierno de Javier Milei una reforma tributaria con un sesgo claro: menos impuestos para empresas y sectores de mayores ingresos, y más carga sobre trabajadores asalariados y pequeños contribuyentes. El organismo reclama volver a incorporar millones de empleados al Impuesto a las Ganancias y subir el monotributo, mientras al mismo tiempo impulsa la eliminación de tributos “distorsivos” cuestionados históricamente por el sector empresario.



