Durante su toma de posesión en el Parlamento, el canciller Miliband reiteró su compromiso con la creación de dos Estados y criticó la situación humanitaria en Gaza.
En la sesión inaugural, el ministro subrayó la necesidad de avanzar hacia una solución binacional que garantice la coexistencia pacífica de ambas naciones, manteniendo la posición oficial de su gobierno.
Al mismo tiempo, condenó enérgicamente los hechos ocurridos en la Franja de Gaza, calificándolos de inaceptables y llamando a la comunidad internacional a intervenir para aliviar el sufrimiento de la población civil.



