El gobierno británico, liderado por el canciller Ed Miliband, anunció medidas restrictivas sin precedentes contra Israel, acompañadas por una decena de países europeos y Canadá, en respuesta a la ampliación de colonias en Cisjordania.
Esta decisión marca un cambio radical en la postura exterior del Reino Unido hacia Tel Aviv y podría tensionar aún más la relación entre la administración de Rishi Sunak y la de Joe Biden, quien mantiene una alianza cercana con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Las sanciones, que incluyen limitaciones comerciales y de inversión, fueron adoptadas de manera conjunta con otras once naciones, subrayando una creciente preocupación internacional por la política de asentamiento en los territorios ocupados.



