Un juzgado sirio ha dictado pena de muerte, aunque el expresidente Bashar al‑Assad no se encontraba presente, extendiendo la condena a varios ex altos oficiales militares y de seguridad.
El fallo, emitido por un tribunal de la capital, declara a Bashar al‑Assad culpable de los cargos presentados y ordena su ejecución, pese a que el exmandatario se encuentra fuera del país.
Junto a la condena contra el exjefe de Estado, la sentencia incluye a varios antiguos dirigentes de las fuerzas armadas y de inteligencia, quienes también fueron sentenciados a muerte por su presunta participación en los hechos investigados.



