Lorena Almirón y Melina Gutiérrez asumen la conducción de la central obrera local, con un mandato que se extiende hasta el año 2030, mientras se intensifica la lucha por mejores salarios y mayor representación.
Las dos dirigentes, reconocidas por su trayectoria en el movimiento sindical, fueron elegidas en la última asamblea y prometieron fortalecer la presencia de las mujeres en la toma de decisiones de la central.
El nuevo liderazgo ha puesto el foco en la reivindicación de salarios justos y en la ampliación de la participación de las trabajadoras, objetivos que consideran esenciales para consolidar la igualdad de género dentro del sector.



