El Banco Central de la República Argentina fijó una tasa nominal anual del 66,44% como referencia para los créditos y compras con tarjetas que no provienen de entidades bancarias.

Esta medida, anunciada recientemente, busca regular el costo de financiamiento de las tarjetas de crédito y de compra que operan fuera del sistema bancario tradicional. Con el objetivo de contener la inflación y proteger a los consumidores, el BCRA estableció este nivel como máximo permitido.

La decisión afecta a todas las entidades que emiten tarjetas no bancarias, obligándolas a aplicar la tasa anunciada en sus operaciones de crédito y compra. La autoridad monetaria señaló que la medida será supervisada de cerca para garantizar su cumplimiento y evitar prácticas abusivas en el mercado de tarjetas de consumo.