El Ministerio de Economía anunció la adjudicación a empresas privadas de ocho segmentos de rutas nacionales, que suman cerca de 4.000 kilómetros y estarán sujetos a un contrato de 20 años con cobro de peaje.

En una decisión oficial publicada este lunes, el Ejecutivo dio inicio a una nueva fase del proceso de privatización de la infraestructura vial del país, asignando a distintos consorcios la gestión de los tramos seleccionados.

Según los términos del acuerdo, los concesionarios deberán mantener y operar los caminos durante dos décadas, aplicando un sistema de peaje que financiará las mejoras y el mantenimiento de la red.