La Fiscalía de Bolivia ordenó este miércoles la captura del expresidente Evo Morales (foto), acusado de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado y otros delitos por su presunta implicación en las protestas y cortes de ruta registrados entre mayo y junio para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Desde el Trópico de Cochabamba, Morales sostuvo que las autoridades no lo van a intimidar.



