El proyecto electoral de Patricia Bullrich está en marcha; también la descomposición interna de La Libertad Avanza. Por segunda vez en menos de un mes, la senadora expuso la falta de cohesión en el oficialismo y los problemas de liderazgo de Javier Milei. La senadora puso a disposición del Presidente su renuncia a la jefatura de la bancada libertaria, luego de informarle que no se opondrá al pliego de la jueza María Verónica Michelli. El tratamiento de su postulación estaba previsto para mañana en el Congreso, pero el mandatario ordenó retirarla por el vínculo familiar de la magistrada con el periodista Hugo Alconada Mon. La sesión ahora quedó en suspenso. La desobediencia recrudeció el enojo de la Casa Rosada y profundizó la desconfianza hacia Bullrich, quien ya había sido castigada la semana pasada por exigir la cabeza de Manuel Adorni y filtrar a la prensa información de las reuniones de gobierno. En el bloque libertario, además, hay malestar con el Gabinete por la impericia en el manejo del pliego de Michelli. “¿Por qué no lo frenaron antes de que llegara al Senado?”, se quejan y le pasan la factura a los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem.



