La posibilidad de que el Gobierno nacional impulse la derogación de la Ley 25.542, que regula el precio uniforme de venta de los libros en Argentina, encendió la alarma en todo el sector editorial. Libreros, editores y cámaras del libro comenzaron una ronda de contactos con legisladores nacionales para intentar frenar una iniciativa que, sostienen, pondría en riesgo la supervivencia de cientos de librerías independientes y concentraría aún más el mercado editorial.



