Expertos y medios alertan que la llegada del empresario a Argentina podría implicar la entrega de datos estatales a su compañía de inteligencia artificial, aumentando la vigilancia y el control sobre la población.

Académicos y periodistas se reunieron para advertir que la presencia de Thiel podría convertir al país en un campo de pruebas para tecnologías que favorecen un modelo autoritario y de control masivo. Señalan que la integración de bases de datos gubernamentales con sistemas de IA podría potenciar la capacidad de monitoreo y manipulación de la información.

Los analistas temen que esta colaboración facilite la creación de herramientas de vigilancia más sofisticadas, ampliando la capacidad del Estado para rastrear a los ciudadanos y ejercer una presión sobre la opinión pública, lo que consideran un avance hacia un escenario de tecnofascismo.