El Calamar cayó dos tantos en el primer tiempo ante un Fluminense que, pese a su bajo perfil, logró imponerse en el encuentro de ida de los cuartos de final.

Los primeros minutos del partido fueron decisivos para el equipo argentino, que cometió dos fallos críticos que le costaron el dominio del juego. El Fluminense, sin exhibir un fútbol espectacular, supo capitalizar esas oportunidades y abrir el marcador temprano.

Con la ventaja de dos goles, el conjunto brasileño controla ahora la serie, dejando a Platense con la tarea de revertir el resultado en el partido de vuelta.