La tradición asegura que tomar esta mezcla el día que se celebra la Pachamama atrae la salud y la suerte y aleja la envidia y los maleficios. Siete sorbos, tres tragos, un vaso entero: la cantidad depende del gusto del consumidor. Eso sí, la toma es en ayunas, el primer día del mes de agosto. Esta costumbre, enraizada en el norte argentino -más específicamente en las provincias de Misiones y Corrientes- se ha extendido por todo el país. Es una tradición milenaria que gana cada vez más fanáticos, aunque se vaya resignificando un poco como práctica cultural.



