Johnny Knoxville tiene dieciséis conmociones cerebrales y cero arrepentimientos. En estos años, lo noqueó un boxeador de peso pesado, se desgarró la uretra intentando hacer un flip reverso en motocicleta y el momento exacto en el que la embestida de un toro le causó daño cerebral severo quedó filmado. Pero cuando le han preguntado por qué hace todo eso, por qué alguien querría hacer todo eso, él ha respondido simplemente: para lograr una buena toma.


