“Me quiero quedar así, acostadita, no me quiero levantar. Me quiero quedar así, sin comer”. Esas fueron las palabras que Milagro Sala le dijo el lunes a su médico Jorge Rachid cuando la fue a visitar a su casa en Gonnet, donde cumple prisión domiciliaria. Milagro Sala casi no habla, apenas responde, quiere estar aislada. Eso es lo que las personas que están a su alrededor comentan.


