La justicia brasileña impuso una restricción de viaje a Flávio Bolsonaro, impidiéndole abandonar el territorio nacional después del balotaje.

Esta medida judicial se produce en medio de una serie de incidentes que han marcado la política brasileña en los últimos años, donde intentos de fuga y acciones de presión se han convertido en un patrón recurrente.

El caso se enmarca dentro del contexto de la turbulenta escena política posterior al intento de golpe del 8 de enero de 2023, que buscó bloquear la toma de posesión del presidente Lula, y refleja la creciente tensión entre autoridades judiciales y figuras del poder.