“El Presidente se refirió a mí como un ‘delincuente’. No tengo por qué soportar semejante cosa, ni mucho menos convalidar lo que muchas veces termina pasando y que, a mi juicio, buscan: que el hostigamiento sistemático nos haga bajar la voz. Mi única causa es la de la educación. Peleo con énfasis porque soy consciente de la gravedad de la situación y lo que está en juego. Nunca jamás recurro a la mentira, la simplificación, la agresión o descalificación personal o la falta de respeto. Lamento que el Presidente de mi país tenga ese estilo. Y por eso no voy a permitir ni tengo porqué tolerar semejante afirmación. Sé también que exponiéndome en defensa de la Universidad hay que soportar esta y muchas otras cosas. Jamás lograrán que deje de compartir mi voz en defensa de lo que creo. No sería yo”.



