Treinta y seis allanamientos simultáneos, siete detenidos, armas, droga, dinero, vehículos y 49 teléfonos celulares secuestrados fueron el resultado del operativo con el que el Ministerio Público de la Acusación y la Policía de Investigaciones avanzaron sobre la organización criminal vinculada a Hernán “Lichi” Romero. La magnitud del despliegue, realizado el sábado en distintos barrios de Rosario con más de 350 efectivos y alrededor de un centenar de móviles, dejó al descubierto que la estructura atribuída al narco condenado continuó funcionando durante meses, pese a que su jefe cumple una pena de 29 años de prisión bajo un régimen de alto perfil.



