El secretario de Estado, Marco Rubio, negó que la administración estadounidense haya participado en la escapada del ex presidente brasileño, que incluyó una escala en territorio argentino.
Durante una entrevista, Rubio afirmó que su gobierno no tuvo ningún rol activo en la maniobra que permitió a Jair Bolsonaro salir de Brasil y trasladarse a Israel, subrayando que la decisión fue tomada por autoridades locales y no contó con apoyo ni coordinación de Washington.
El político también aprovechó la ocasión para distanciar a la actual administración de Donald Trump de cualquier responsabilidad en el episodio, señalando que la política exterior de EE.UU. no estuvo involucrada en la logística del viaje, que pasó por Argentina antes de continuar hacia su destino final.



