El Congreso sancionó la Ley Ema, que busca combatir el ciberacoso en centros educativos y prohíbe los teléfonos móviles en los institutos, tras la tragedia de la menor Ema Bondaruk.
La normativa, conocida como Ley anti‑violencia digital, incorpora un conjunto de disposiciones destinadas a prevenir la difusión no autorizada de imágenes íntimas y otras formas de hostigamiento en línea entre estudiantes. Entre sus principales medidas se incluyen la obligatoriedad de protocolos de actuación para docentes y directivos, la creación de unidades especializadas de apoyo psicológico y la imposición de sanciones penales y administrativas a los agresores.
Además, el proyecto establece la prohibición del uso de teléfonos celulares dentro de los establecimientos de educación secundaria, con el objetivo de reducir la exposición a plataformas que facilitan la publicación y el intercambio de contenido comprometedores. La iniciativa fue impulsada tras el caso de Ema Bondaruk, una adolescente que se quitó la vida después de que sus compañeros compartieran sin su consentimiento imágenes de carácter íntimo.



