Docentes y estudiantes alertan que el Gobierno de la Ciudad está utilizando la caída de la natalidad como argumento para reducir la oferta de grados, amenazando numerosos empleos en el sector educativo.

Según los sindicatos docentes y los propios alumnos, la medida pretendida por la autoridad local busca ajustar la infraestructura escolar ante la disminución de la población infantil, pero se percibe como un recorte que comprometería la estabilidad laboral de cientos de profesionales.

Los críticos sostienen que, más que una necesidad demográfica, la decisión responde a un intento de racionalizar costos, lo que generaría la pérdida de plazas docentes y administrativos, además de afectar la calidad de la educación en la capital.