Aunque una fuerte lluvia azotaba la ciudad, cientos de ciudadanos se reunieron frente al Congreso para protestar contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, enfrentándose a la policía que empleó gases lacrimógenos y balas de goma, dejando varios heridos.
La manifestación, que se desarrolló en los alrededores del edificio legislativo, reunió a personas que rechazaron la normativa que busca proteger la propiedad privada de cualquier forma de intervención estatal.
Las fuerzas de seguridad respondieron con la dispersión del grupo mediante la utilización de aerosoles irritantes y proyectiles de goma, lo que provocó contusiones y heridas en varios participantes, quienes fueron atendidos por los servicios de emergencia.
Los organizadores denunciaron la dureza de la intervención y exigieron que se respeten los derechos de reunión y expresión, mientras la opinión pública se polariza en torno a la controversia generada por la nueva ley.



