El ministro Caputo afirma que la estrategia de “uno a uno” virtual impide corridas bancarias mientras se liquidan activos como AYSA y se planifica la venta de otras compañías para alcanzar 1.500 millones de dólares, en medio de un aumento de cierres empresariales y una profunda crisis laboral.

Según declaraciones del titular, la venta de AYSA es solo el primer paso; el gobierno busca deshacerse de más firmas para inyectar recursos y evitar una fuga masiva de capitales. Esta medida se enmarca en un contexto donde el número de empresas que cierran se duplica respecto a la gestión anterior y el mercado laboral se encuentra bajo una presión creciente.

Expertos internacionales del sector bancario y representantes de grandes conglomerados alimenticios alertan sobre la dificultad de mantener el ajuste económico, mientras proliferan ofertas de bajo costo que venden productos chinos de escasa calidad, agravando la percepción de una crisis de consumo.