La venta de los activos de Shell en Argentina (que mantenía a través de Raízen) completa un proceso de reconfiguración del sector de energía e hidrocarburos. En menos de tres años, abandonaron el país algunos de los gigantes mundiales del sector. Su lugar fue ocupado por consorcios con importante participación de capitales nacionales o, directamente, por firmas argentinas. ¿Cómo fue posible? Una de las claves fue el amplio acceso de estas firmas locales al mercado mundial de capitales, que las convirtió en protagonistas principales de un nuevo ciclo de endeudamiento externo en Argentina.