La trayectoria que sigue el nivel de empleo en la actividad privada indica que “la dinámica predominante sigue siendo de destrucción de puestos de trabajo registrados en sectores con fuerte capacidad de absorción laboral, como construcción, comercio, industria manufacturera y diversos servicios privados. Esto configura una tendencia ampliamente negativa para el empleo formal y refleja una crisis extendida sobre buena parte del entramado productivo argentino”.


