En apenas siete días, Leticia fue secuestrada dos veces y pasó alrededor de tres días recluida en la temida instalación naval de la Armada, mientras sus padres, antiguos militantes de ANCLA junto a Rodolfo Walsh, buscaban respuestas.

Durante una semana, la menor fue objeto de dos operativos distintos llevados a cabo por los represores de la ESMA, lo que la mantuvo bajo custodia durante tres días en el campo de concentración de la Armada, según estimaciones de testigos.

Los padres de Leticia, que formaban parte del grupo político ANCLA junto a Rodolfo Walsh, denunciaron los hechos y exigieron justicia ante la violencia sistemática que marcó esa época.