La premisa de todas es seguir construyendo pedagogías feministas para luchar contra una crueldad creciente que tiene en el cuerpo de las mujeres su accionar organizado en contra de los derechos conquistados. Los acompañamientos a quienes deciden abortar en América Latina y el Caribe son también narrativas puestas en acción que se inscriben en la defensa de los derechos y la justicia reproductiva. Formas de resistir la opresión -que se profundiza según los territorios- para dar paso a la posibilidad de resignificar miradas, abrir otras perspectivas que desarmen lógicas estigmatizantes y romper el silencio que ronda cuando se aborta en soledad.



