
El ministro Caputo dijo que la idea de vender la ciudadanía argentina nació en la cumbre de súper-ricos a la que viajó con el Presidente hace dos años. Fue una escala sin agenda oficial, en un chárter de US$ 376.000, con reuniones bajo reserva. El Gobierno nunca informó quiénes pidieron el pasaporte.
Cuando presentó en París la semana pasada el Programa de Ciudadanía por Inversión, Luis Caputo eligió un lugar para fijar su origen: Sun Valley. El ministro de Economía contó que la iniciativa nació “en uno de los primeros viajes que hicimos con el Presidente a Sun Valley hace dos años”, donde, según su relato, empresarios tecnológicos les pidieron a él y a Javier Milei que habilitaran la posibilidad de acceder al pasaporte argentino. Es la única pista oficial sobre quién reclamó el régimen que hoy permite naturalizarse por US$350.000 sin haber vivido en el país. Y remite a uno de los viajes más reservados de la gestión.
Milei viajó a Sun Valley, Idaho, entre el 11 y el 15 de julio de 2024, para participar de la conferencia anual de Allen & Company, el banco de inversión que desde hace más de cuatro décadas reúne cada verano a los dueños de las mayores compañías de tecnología, medios y finanzas de Estados Unidos. La prensa estadounidense la llama “el campamento de verano de los multimillonarios”. La lista de invitados es cerrada, no se permiten cámaras y rige una regla que el empresario argentino Martín Varsavsky, asistente habitual, resumió así: “Todo lo que pasa ahí, queda ahí”.
Esa regla rigió también para el Gobierno. Ese año asistieron, entre otros, Mark Zuckerberg (Meta), Tim Cook (Apple), Sam Altman (OpenAI), Sundar Pichai (Google), Jeff Bezos, Bill Gates y Bob Iger (Disney). La Casa Rosada no informó con cuáles de ellos se reunió el Presidente. La agenda oficial difundida antes del viaje incluía solo un encuentro con la presidenta del Banco Santander, Ana Botín; una exposición de 25 minutos ante los asistentes, y una reunión con Herbert Allen, titular de Allen & Company. Del resto no hubo información ni fotos. Según publicó en su momento el diario La Nación, el vocero Manuel Adorni atribuyó el silencio a las condiciones impuestas por los organizadores, y en Casa Rosada advirtieron que “si se filtra información no renuevan las invitaciones”.
La comitiva estuvo integrada por Caputo y el entonces jefe del Consejo de Asesores Económicos, Demian Reidel, organizador de la gira, además del embajador en Washington, Gerardo Werthein. También estaban en Sun Valley los empresarios argentinos Marcos Galperin (Mercado Libre), Wenceslao Casares y Martín Migoya (Globant), además de Varsavsky, quien afirmó en redes que había tenido un encuentro a solas con el Presidente. En su exposición, según la cobertura de esos días, Milei defendió la reducción del Estado y presentó a la Argentina como destino seguro para las inversiones.
El viaje tampoco fue barato. Como el avión presidencial tenía vencido su permiso de vuelo, la comitiva viajó en un Gulfstream alquilado a la empresa Flyzar. Según la respuesta a un pedido de acceso a la información publicada por el sitio LetraP, el chárter costó US$ 376.000; los viáticos de los acompañantes, $4,1 millones, y el alojamiento, otros $8,3 millones.
La versión de Caputo agrega una pieza a la cronología del “pasaporte dorado”. Diez meses después de Sun Valley, el 28 de mayo de 2025, el Gobierno firmó el DNU 366, que incorporó la ciudadanía por “inversión relevante” a la Ley 346 y creó la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión en la órbita de Economía. Por esas semanas, según los registros de ingreso a la Casa Rosada que ya publicó elDiarioAR, el CEO de la consultora británica Henley & Partners, Juerg Steffen, se reunía en la Jefatura de Gabinete con Guillermo Francos y Lisandro Catalán. La firma asegura haber mantenido reuniones con el Gobierno durante “los últimos 18 meses”. En diciembre, Economía llamó a un concurso internacional para contratar a una consultora que diseñara y promocionara el programa. Henley ofreció hacerlo por hasta US$ 25 millones, perdió, impugnó y el concurso terminó anulado.
La referencia a Sun Valley se cruza con la principal crítica opositora. La diputada Florencia Carignano, ex directora nacional de Migraciones, sostuvo que el régimen “fue pedido por muchos empresarios de Silicon Valley que necesitan venir a comprar tierras argentinas”, en referencia a la desregulación de la venta de tierras rurales a extranjeros dispuesta por el DNU 70/2023.
En septiembre 2025, antes de grabar un video por el Presupuesto 2026, Caputo se mostró con Milei usando la campera de Sun Valley.
El Gobierno lo niega y presenta el programa como una herramienta para atraer capitales. Pero el propio ministro ubicó el pedido en un encuentro de magnates tecnológicos. De hecho, el 16 de marzo pasado, Milei y Caputo recibieron a Herbert Allen Jr. en Olivos, titular de Allen & Co. En la edición de este año de Sun Valley estuvo Peter Thiel, dueño de Palantir, el tecnofascista cercano a Milei que se instaló en una mansión en Barrio Parque.
La pregunta que el Gobierno no respondió es la más simple: quiénes pidieron en su momento el pasaporte argentino. Caputo no dio nombres en París, y el carácter reservado de la cumbre, que el Ejecutivo invocó en 2024 para no informar la agenda presidencial, vuelve a funcionar como respuesta.
El 16 de marzo pasado, Milei y Caputo recibieron a Herbert Allen Jr. en Olivos, titular de Allen & Co.



