
El presidente estadounidense fue consultado sobre la postura de Washington y respondió: “Siempre reviso todas las posiciones”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta este lunes la posibilidad de revisar el respaldo de Washington al Reino Unido en la disputa por las islas Malvinas, cuya soberanía reclama la Argentina.
Consultado por periodistas en el Despacho Oval sobre si Estados Unidos podría modificar su posición respecto de las islas, Trump respondió: “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”.
La frase no implica, por ahora, un cambio de postura de la Casa Blanca. Pero adquiere relevancia porque llega pocos días después de que medios británicos informaran que la administración estadounidense evalúa sus compromisos con sus aliados y podría utilizar distintas herramientas para presionar al Reino Unido por un mayor gasto en defensa.
La presión de Trump sobre Londres
El viernes, The Telegraph publicó que Washington está revisando sus compromisos con sus socios del Atlántico a partir de las nuevas metas de gasto militar impulsadas por Trump.
El presidente estadounidense reclama desde hace tiempo que los países europeos incrementen su inversión en defensa y asuman una mayor parte de los costos de la estrategia de seguridad de la OTAN. El argumento de la Casa Blanca es que Estados Unidos no debería continuar sosteniendo por sí solo una proporción tan elevada del gasto destinado a la defensa de sus aliados.
En ese marco, según las versiones difundidas por la prensa británica, la posición estadounidense sobre Malvinas podría convertirse en una herramienta de presión sobre Londres.
Hasta ahora, Washington ha mantenido una posición formalmente neutral sobre la soberanía de las islas, aunque sus vínculos históricos y estratégicos con el Reino Unido hicieron que esa neutralidad conviviera con distintos gestos de respaldo a la posición británica.
Por eso, una eventual modificación de esa postura tendría impacto no solo en la relación entre Argentina y el Reino Unido. También podría alterar el equilibrio diplomático en torno a una disputa que tiene además una dimensión estratégica en el Atlántico Sur.
Una revisión, no un cambio de posición
Trump no confirmó que Estados Unidos vaya a modificar su postura ni anunció ninguna decisión concreta sobre las Malvinas. Su respuesta fue más amplia: sostuvo que su gobierno revisa permanentemente sus posiciones y que la cuestión planteada por los periodistas era “apenas una” entre muchas.
La declaración, sin embargo, vuelve a poner a las islas en la agenda de la relación entre Washington y Londres en un momento en que Trump busca redefinir los compromisos de Estados Unidos con sus aliados.



