Adorni habló como si fuera el informe presidencial y no aclaró las causas por corrupción que tiene abiertas en la justicia. En paralelo, Milei agredió a gritos a legisladores opositores y trató de “chorros y corruptos” a periodistas. El deterioro de la imagen del jefe de Gabinete es irreversible y se explica en la presencia masiva del gobierno para defenderlo.



