Una procesión masiva recorrió Gaza para rendir homenaje a 112 víctimas pertenecientes a dos familias, culminando en un entierro colectivo que marca un hito en la ciudad.
Los cuerpos fueron transportados por la vía principal de la zona más devastada, alineados entre los escombros de edificios derrumbados que aún se alzan como recordatorio del conflicto.
Al llegar al sitio designado, los fallecidos fueron depositados en nichos compartidos, una solución adoptada para afrontar la escasez de espacios funerarios y garantizar una despedida digna.
Las dos familias, que pierden a 112 seres queridos, incluyen a niños, adultos y ancianos, y la comunidad ha expresado su profundo dolor y solidaridad, subrayando la magnitud del sufrimiento en la región.



