El Gobierno exhibe el crecimiento del PBI como prueba del éxito de su programa económico, pero cada vez menos sectores participan de esa recuperación. Las ramas vinculadas al petróleo, la minería y el agro expanden sus exportaciones, como relató el presidente Milei en La Rural, donde prometió distribuir la ganancia de esos sectores entre los mismos sectores: “Los ingresos por minería y energía van a permitir eliminar las retenciones”, aseguró. Mientras en la industria, el comercio y la construcción se siguen destruyendo empresas y empleo. El diagnóstico del think tank Fundar basa su argumento en que la política económica desatiende los encadenamientos productivos más dinámicos, profundizando una economía de perfil cada vez más extractivo. El resultado se asemeja al de países como Chile o Perú, donde los recursos naturales conviven con una fuerte fragmentación productiva y social, antes que al de las economías nórdicas con las que suele compararse Milei, cuyo desarrollo se apoyó en políticas industriales activas para agregar conocimiento, tecnología y valor a esos recursos.



