Una orca que come delfines, ballenas y rayas en el Pacífico mexicano sería un nuevo descubrimiento para la ciencia

En lugar de especializarse en una sola especie, este grupo de orcas come peces grandes, delfines, ballenas, rayas, tortugas marinas y presas tan importantes como el tiburón ballena. Estos animales presentan diferencias clave respecto a los demás tipos de orcas ya descritos: la mancha posterior de la aleta dorsal es muy tenue y el parche ocular característico tiene forma de gancho.

El doctor en ciencias marinas Christian Daniel Ortega Ortiz y estudiantes de ciencias marinas de la Universidad de Colima llevaban todo el día monitoreando ballenas jorobadas frente a la costa sur de Jalisco, en México, cuando escucharon a pescadores decir que habían visto a un grupo de orcas (Orcinus orca) acechando delfines. Tomaron la radio, preguntaron por la ubicación exacta y se dirigieron hacia el sitio, a unos 18.2 kilómetros de la bahía de Barra de Navidad. Al llegar encontraron dos machos adultos, cuatro hembras, dos juveniles y dos crías alrededor de un delfín tornillo (Stenella longirostris).

El cetáceo nadaba en círculos muy cerrados porque las orcas lo mantenían completamente acorralado. Lo que los investigadores vieron después forma parte de su documentación para proponer la existencia de un nuevo ecotipo de orca que habita desde el Golfo de California hasta las Islas Galápagos. La han denominado orca Pacífico Oriental Tropical (POT) porque tiene características diferentes a los otros grupos registrados en el Pacífico nororiental.

“Los pescadores se fueron, nos dejaron solos y vimos cómo lo acechaban [al delfín], lo cansaron. Después, con la cámara GoPro metida en el agua, vimos que lo estaban desmembrando y cada quien se llevaba una parte. Las crías de las orcas salían con restos de órganos. En algún momento dijimos: ‘Eso parece un riñón, eso parece una parte del intestino’”, cuenta Ortega Ortiz, profesor-investigador de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima en entrevista para Mongabay Latam.

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Las orcas del ecotipo POT tienen una dieta generalista. Investigadores han documentado a algunas de ellas alimentándose de peces, delfines, tortugas, rayas, tiburones y ballenas. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

Las orcas del ecotipo POT tienen una dieta generalista. Investigadores han documentado a algunas de ellas alimentándose de peces, delfines, tortugas, rayas, tiburones y ballenas. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

Después de dejar atrás los restos del delfín, las orcas siguieron hacia el oeste. En el camino encontraron a una tortuga prieta (Chelonia mydas agassizii) y una de las hembras del grupo la sujetó por las aletas traseras y la sumergió a la fuerza. Unos metros más abajo la soltó y le dio una mordida que le provocó heridas fatales. Esa tarde repitieron la técnica tres veces más para cazar la misma especie de tortuga.

El par de escenas confirmaron que el grupo de orcas que habían visto era generalista, es decir, que no se alimentaba de una sola especie, sino de varias. Esa característica es clave dentro de la descripción que los investigadores han hecho del ecotipo POT, ya que los otros tres ecotipos de orca registrados en el Pacífico nororiental tienen hábitos especializados: las residentes se alimentan casi exclusivamente de peces, en especial de salmón; las transeúntes comen mamíferos marinos como delfines, ballenas y pinípedos; y las presas de las oceánicas son elasmobranquios, principalmente tiburones.

“A diferencia de otras orcas que son especialistas en su alimentación, las de aquí arrasan con lo que se les atraviesa. Comen peces, tortugas, ballenas y han comido tiburón ballena”, describe Myriam Llamas González, doctora en ecología marina por la Universidad de Guadalajara y una de las investigadoras que analiza este ecotipo.

La descripción de esta población de orcas es una de las principales líneas de estudio del Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos, una agrupación de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima, integrada por estudiantes de la licenciatura en Oceanología y Sustentabilidad Marina.

Una cría de orca sostiene entre sus mandíbulas un órgano de un delfín tornillo, durante una cacería que los investigadores registraron el 31 de marzo de 2021 en el Pacífico mexicano. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (Guimm) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

Una cría de orca sostiene entre sus mandíbulas un órgano de un delfín tornillo, durante una cacería que los investigadores registraron el 31 de marzo de 2021 en el Pacífico mexicano. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (Guimm) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

Las diferencias que dieron pie a un nuevo ecotipo

Un ecotipo se define como un grupo de individuos de la misma especie que presenta caracteres y adaptaciones ecológicas diferentes a otros grupos, tales como la morfología, la alimentación y la distribución. Describir estas variantes es fundamental porque cada grupo opera bajo limitantes distintas, lo que impide aplicar planes de manejo generalizados para conservarlas.

Para ilustrarlo con un ejemplo, el ecotipo residente de orcas se alimenta casi exclusivamente de salmón, cuenta con un rango de distribución pequeño y enfrenta problemas muy focalizados por la escasez de comida, lo que requiere medidas normativas especiales. En contraste, un ecotipo con una dieta generalista y un rango amplio de movimiento tendrá necesidades y retos de conservación completamente diferentes.

“Cada ecotipo está bajo ciertos limitantes muy diferentes a los demás y por lo tanto su plan de conservación, su plan de manejo, debe ser diferente. No podemos generalizar a todas las orcas. Es mejor manejar piezas pequeñas que una gran pieza. Si no conocemos las piezas pequeñas, no podemos tener este manejo grande y adecuado”, comenta Ortega Ortiz.

Desde 2010, los miembros del Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (Guimm) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima recorren el mar en una pequeña embarcación, cerca de las costas de Colima y Jalisco, para estudiar los mamíferos marinos de la región. En 16 años de trabajo coordinado por Ortega Ortiz, han registrado 20 especies, entre ballenas, delfines y pinípedos, mediante técnicas como la fotoidentificación, las grabaciones acústicas y el registro de varamientos en playas.

A diferencia de otras orcas, las del ecotipo POT tienen una dieta generalista: cazan desde peces y rayas hasta delfines, tortugas marinas y tiburones ballena. Ilustración: cortesía Fernanda Lazcano en Hábitat preferencial del ecotipo predominante de Orcinus orca en el Pacífico Oriental Tropical

A diferencia de otras orcas, las del ecotipo POT tienen una dieta generalista: cazan desde peces y rayas hasta delfines, tortugas marinas y tiburones ballena. Ilustración: cortesía Fernanda Lazcano en Hábitat preferencial del ecotipo predominante de Orcinus orca en el Pacífico Oriental Tropical

El doctor en ciencias marinas cuenta que desde las primeras salidas de campo de la agrupación, en 2010, vieron orcas y cuando acumularon fotografías de diferentes individuos comenzaron a notar que eran diferentes a otras descritas con anterioridad. No solo porque su alimentación era diferente, sino porque tenían un patrón morfológico muy particular.

“Notamos que la silla de montar [una zona de pigmentación situada justo detrás de la aleta dorsal] tenía un color muy tenue; en algunas hasta parecía transparente y no se podía diferenciar. No era solo un individuo, sino que todos los individuos la tenían así. Entonces, esa es una característica morfológica importante”, explica el investigador.

Ortega Ortiz y los estudiantes de oceanología comenzaron a pedirle a pescadores deportivos que cuando vieran orcas les tomaran fotos y les avisaran. “Así empezamos a jalar datos e información de donde pudimos y, al final, armamos un trabajo de licenciatura que estaba muy bien. El resultado era prometedor. Nos aventuramos a decir lo del nuevo ecotipo y logramos publicar en una revista importante de mamíferos marinos”, comenta el científico.

Los resultados de la investigación fueron publicados en el artículo Ecological aspects of killer whales from the Mexican Central Pacific coast: Revealing a new ecotype in the Eastern Tropical Pacific el 31 de agosto de 2020 en Marine Mammal Science. En el texto se propone por primera vez el ecotipo POT y los autores describen otras características morfológicas particulares. Por ejemplo, tanto los juveniles como los adultos presentan una aleta dorsal redondeada, pero con una pequeña punta orientada hacia atrás. Además, el parche ocular tiene forma de “gancho y bulto”, se orienta de forma paralela al cuerpo y está alineado con el orificio nasal.

El estudio también describe que estas orcas se mantienen cerca de la costa. Fueron vistas sobre la plataforma continental, a unos 12.6 kilómetros de la costa y a una profundidad promedio de 594 metros. Además, suelen desplazarse en grupos pequeños, de alrededor de cinco individuos, aunque algunos fueron observados solos y otros en grupos de hasta ocho. Esto las diferencia de los demás ecotipos del Pacífico Norte Oriental: las orcas residentes suelen formar grupos mucho más grandes y seguir la disponibilidad de peces; las transeúntes se desplazan en grupos pequeños para cazar mamíferos marinos y las de alta mar lo hacen principalmente lejos de la costa.

Otro rasgo que les llamó la atención a los investigadores es que varias de las orcas tipo POT tienen grandes balanos, crustáceos que viven pegados a las rocas u otros animales, adheridos a sus aletas dorsal y caudal. Estos pequeños animales marinos suelen desprenderse cuando las orcas permanecen en aguas frías. Por ello, su presencia puede ser una señal de que estos animales pasan buena parte de su tiempo en aguas cálidas. En contraste, los otros ecotipos descritos habitan principalmente en regiones de aguas frías y templadas (desde Alaska hasta la costa de California).

Orca del ecotipo POT avistada muy cerca de la costa. A diferencia de otros grupos que prefieren mar abierto, este ecotipo suele registrarse sobre la plataforma continental a profundidades promedio de 594 metros. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

Orca del ecotipo POT avistada muy cerca de la costa. A diferencia de otros grupos que prefieren mar abierto, este ecotipo suele registrarse sobre la plataforma continental a profundidades promedio de 594 metros. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

Los investigadores también buscaron otras evidencias sobre lo que comía este ecotipo más allá de las observaciones. Para hacerlo, tomaron nueve pequeñas muestras de piel de las orcas con la ayuda de una ballesta y las analizaron a través de isótopos estables de carbono y nitrógeno.

“Las nueve muestras nos decían que lo más probable era que estas orcas se habían alimentado de peces grandes como dorados, atunes y también de tortugas. Con eso corroboramos lo indicado por las observaciones en campo: que comían lo que fuese que encontraran”, dice Ortega Ortiz.

La investigadora Myriam Llamas González sumerge una cámara GoPro en las aguas del pacífico mexicano para documentar el comportamiento de una orca del ecotipo POT. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

La investigadora Myriam Llamas González sumerge una cámara GoPro en las aguas del pacífico mexicano para documentar el comportamiento de una orca del ecotipo POT. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

“Al estar en zonas cálidas la diversidad de potenciales presas es más alta, pero la abundancia es más baja. Entonces, al tener una diversidad de cosas que comer pero en poca cantidad, comen lo que sea que encuentren”, explica el investigador. “En zonas más frías, en cambio, la diversidad es más baja en general, pero la abundancia es más alta, entonces agarran una presa y sólo comen de esa especie. Esa es la teoría ecológica en cuanto a las latitudes. La variabilidad ambiental sin duda afecta a los recursos marinos, a las presas y por ende a los depredadores”, agrega.

Después de la primera publicación, el grupo de investigación pudo ver más orcas que cumplían con las características del ecotipo alimentándose de otras especies como tiburones ballena, ballenas, delfines, tortugas marinas, tiburones, rayas, diversos tipos de peces. Esas observaciones las publicaron en un segundo artículo, en septiembre de 2023, en la revista Examines in Marine Biology & Oceanography (EIMBO).

Las orcas del ecotipo POT se caracterizan por presentar un parche ocular en forma de «gancho y bulto». Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

Las orcas del ecotipo POT se caracterizan por presentar un parche ocular en forma de «gancho y bulto». Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

¿Por dónde se mueven estas orcas?

La idea de encontrar poblaciones de orcas con características particulares en zonas cálidas no es completamente nueva. En 2014, el investigador venezolano Jaime Bolaños Jiménez y sus colaboradores publicaron un estudio fundamental sobre la distribución, dieta y morfología de las orcas en el mar Caribe. El trabajo reportó ejemplares de menor tamaño, con una dieta generalista y patrones morfológicos notablemente distintos a los de las poblaciones del Atlántico templado. Estos hallazgos constituyen un antecedente clave para los equipos de investigación en el Pacífico tropical.

Como parte de su tesis de maestría, la investigadora Camila Lazcano Pacheco dio continuidad a las investigaciones sobre el ecotipo POT: construyó un catálogo de fotoidentificación de orcas que será publicado este año, junto con sus conclusiones, en una revista científica. Para ello, reunió fotografías de distintas fuentes: utilizó los registros previos del grupo de investigación y recibió imágenes de investigadores que trabajan en Sonora, Sinaloa, Baja California Sur, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, además de registros de El Salvador, Costa Rica y las islas Galápagos. También buscó fotografías publicadas en Instagram y Facebook y contactó a personas que habían fotografiado orcas, entre ellas operadores de ecoturismo.

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“Tenemos amigos, conocidos, muchos capitanes de la región o prestadores de servicios turísticos que vieron orcas y nos compartieron videos. Seleccionamos las imágenes de mejor calidad y metimos esas fotos al catálogo. Ha sido exprimir, buscar lo más que se pueda para llegar a conformar este gran catálogo”, comenta Ortega Ortiz, quien asesoró la investigación.

De acuerdo con la tesis, Lazcano Pacheco revisó más de 13 000 fotografías y seleccionó las imágenes que permitían reconocer mejor a cada orca. A partir de este proceso, construyó un catálogo con 592 orcas. Después, revisó las características físicas de cada una para determinar si correspondían al tipo de orca que el grupo de investigadores propone como un nuevo ecotipo. De este total, 531 orcas (el 90 %) presentaron las características del ecotipo, mientras que el resto mostró una morfología diferente o indefinida.

El catálogo permitió conectar fotografías de las mismas orcas tomadas en distintos sitios y años, lo que facilitó trazar sus recorridos. Gracias a estas coincidencias se identificaron lapsos prolongados entre el primer y el último registro de ciertos individuos, lo que demuestra que un mismo animal que cumple con el ecotipo ha sido observado durante décadas. Entre estos destaca una orca registrada tanto en el Golfo de California como en Perú. Este desplazamiento de miles de kilómetros fue publicado antes por la doctora en ciencias marinas Mercedes Guerrero.

Orca macho del ecotipo POT registrada en distintas localidades y décadas: (a) en 2001 frente a Pucusana, Perú; (b) en 1988 en Bahía Magdalena, México; y (c) en 1994 en Bahía de La Paz, México. Foto: cortesía Photographic Match of a Killer Whale (Orcinus orca) Between Peruvian and Mexican Waters

Orca macho del ecotipo POT registrada en distintas localidades y décadas: (a) en 2001 frente a Pucusana, Perú; (b) en 1988 en Bahía Magdalena, México; y (c) en 1994 en Bahía de La Paz, México. Foto: cortesía Photographic Match of a Killer Whale (Orcinus orca) Between Peruvian and Mexican Waters

A esto se suma el caso de Phantom, un macho del ecotipo POT reconocido por su característico parche ocular en forma de fantasma. Este ejemplar cuenta con más de 20 registros acumulados a lo largo de 30 años, los cuales evidencian sus trayectos entre Perú, Centroamérica, el sur de México y el norte del litoral del Pacífico mexicano.

“Vimos que orcas que fueron vistas en un sitio luego aparecen en otro. Por ejemplo, las que fueron vistas en Los Cabos luego fueron vistas en Mazatlán, las de Jalisco luego fueron vistas en Oaxaca, las de Colima luego fueron vistas en Mazatlán y unas de Los Cabos luego aparecieron en Galápagos; entonces, ahí está el rango de movimiento”, comenta Ortega Ortiz.

Para comprender mejor los sitios donde se concentran estas orcas, la autora de la tesis desarrolló un modelo ecológico. Consiste en un algoritmo matemático que combina variables oceanográficas con los registros de avistamientos para determinar dónde existe una mayor probabilidad de encontrarlas. El modelo identificó tres grandes zonas clave de alta concentración de orcas que cumplen este ecotipo: el Golfo de Tehuantepec, Bahía de Banderas y el Golfo de California.

Las piezas que faltan

La propuesta de este ecotipo de orca aún no está completamente cerrada. Los investigadores consideran que la descripción es como un rompecabezas al que todavía le faltan piezas. Ya cuentan con evidencia sobre morfología, alimentación y distribución, pero necesitan fortalecer la parte sobre la acústica y la genética. Ya existen grabaciones de sus vocalizaciones y muestras para análisis genéticos, pero aún faltan más muestras y todavía deben compararse con las de otros ecotipos para determinar si existen diferencias consistentes.

En particular, los investigadores buscan aumentar el número de muestras genéticas para realizar análisis filogenéticos que permitan saber de dónde provienen estas orcas y cuánto tiempo llevan diferenciándose de otros grupos.

“Para que el ecotipo sea aceptado, se necesitan más elementos y que el comité internacional de taxonomía de mamíferos marinos lo acepte y lo publique. Lo interesante es que [el artículo donde se propuso el ecotipo] ya ha sido citado y ya se han propuesto otros ecotipos en otros lugares. Eso es lo que nos ha motivado a continuar para tener más elementos y fortalecer la propuesta”, asegura el investigador Ortega Ortiz.

Orcas del ecotipo Pacífico Oriental Tropical nadan cerca de una embarcación. Las conclusiones de las investigaciones indican que estos animales suelen desplazarse en grupos pequeños, de alrededor de cinco individuos. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

Orcas del ecotipo Pacífico Oriental Tropical nadan cerca de una embarcación. Las conclusiones de las investigaciones indican que estos animales suelen desplazarse en grupos pequeños, de alrededor de cinco individuos. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

*Imagen principal: los investigadores analizaron muestras de piel de las orcas, lo que reveló que se alimentan de peces grandes como atunes y dorados, además de tortugas. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima

El artículo original fue publicado por Mariana Recamieren Mongabay Latam. Puedes revisarlo aquí.

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