Hasta hace unos días, la ciencia tenía en claro que las rayas gigantes en Sudamérica recorren 10 kilómetros al año. Sin embargo, científicos del Conicet fueron testigos de un hecho inédito: una hembra se desplazó 170 kilómetros a lo largo del río Paraná. Este fenómeno arroja nuevas pistas para conocer cómo se mueve un animal en riesgo de extinción y puede contribuir a mejorar sus estrategias de conservación. De hecho, la especie es uno de los vertebrados más amenazados del planeta y fue catalogada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como “vulnerable”.