Algunos gobernadores aliados empiezan a dar señales de fastidio aunque no le suelten la mano al Gobierno Nacional. Por primera vez, esta semana los diputados de Misiones se quedaron esperando, de pie, detrás de las cortinas. No dieron quórum y recién ocuparon sus lugares cuando el tablero marcó 129, el número exacto que se necesita para arrancar una sesión, en este caso en la que se tratarían la ley Super RIGI y el pago a los holdouts.