Hija de Serge Gainsbourg y Jane Birkin, dos fuerzas de la naturaleza y dos de las figuras más relevantes de la cultura del siglo XX, Charlotte Gainsbourg le ha hecho amplia justicia a su herencia. Pareciera que todo se le da tan naturalmente: actriz, música, cantante, directora y artista aunque no debe haber sido tan fácil cargar con la belleza y la fatalidad de sus imponentes apellidos. Por estos días, Charlotte acaba de inaugurar su primera exposición fotográfica, una muestra que justamente devanea sobre ese tema. Se trata de 5bis, que rinde homenaje a aquella mítica casona ubicada en el número 5 bis de la Rue de Verneuil, en París, que fue su hogar antes de convertirse en un museo dedicado a la obra de su padre. Charlotte cuenta que desde la muerte de Serge en 1991 mantuvo la casa absolutamente intacta, casi a la manera de un santuario, y que para ella el asunto fue paralizante. Por eso, en 2023 decidió abrir el lugar al público, pero antes lo recorrió de punta a punta, en estricta soledad, capturando instantáneas íntimas con su cámara Hasselblad. “Robo. Robo antes de que sea demasiado tarde. Robo antes de que entren todos ustedes. En mi guarida. En mi escondite. Es una nueva etapa. Un nuevo adiós. Otro ángulo. Todavía vivo”, dice el hermoso poema que escribió para la exhibición. Es que aunque ahora esos recovecos y pasillos han sido ampliamente documentados por otros, filtrados por el ojo de aquella hija pródiga parecen cargados de renovada emotividad y misterio. La muestra es presentada con el apoyo de Saint Laurent, se está exhibiendo en La Galerie du Cloître de Arles y seguirá camino a París, donde la acompañará un libro en composé, impreso en varias ediciones diferentes, algunas muy lujosas.