El famoso balón que Diego Maradona usó para la polémica “mano de Dios” se adjudicó por 3,35 millones de dólares, superando ampliamente el precio inicial de 2,5 millones.

La subasta, que había despertado gran expectación, contó con la participación de coleccionistas internacionales y aficionados al fútbol. El objeto, una pieza histórica del deporte, fue vendido a un comprador que prefirió mantenerse en el anonimato.

Los organizadores habían anticipado que, con el precio base fijado en 2,5 millones, el valor final podría llegar a los diez millones, pero la puja culminó en 3,35 millones, marcando un récord para este tipo de memorabilia deportiva.