El 17 de octubre, tradicionalmente festivo para el peronismo, se convirtió en escenario de tensiones internas mientras dirigentes compiten por demostrar su fidelidad al movimiento.
En medio de la contienda por el control del espacio político, la agrupación La Cámpora organizó una marcha que culminó frente a la sede de San José 1111, intentando reforzar su presencia y respaldo.
Por otro lado, el gobernador Axel Kicillof pronunció un discurso en La Matanza, mientras el presidente del Frente de Todos, Sergio Massa, mantuvo una postura enigmática, alimentando la incertidumbre sobre sus próximas maniobras dentro del partido.



