Las asociaciones del sector alertan que solo 40% de la maquinaria sigue operativa y que la mayor parte del abastecimiento textil depende ahora de importaciones.
Los gremios manufactureros denunciaron que la actual política gubernamental favorece una competencia desleal, lo que ha agravado la situación de la industria. Según el informe presentado, la escasa operatividad de la maquinaria se traduce en una reducción significativa de la producción nacional.
Con tan solo cuatro de cada diez máquinas en funcionamiento, la dependencia de insumos extranjeros ha alcanzado el 70%, evidenciando la profunda vulnerabilidad del sector ante la falta de medidas de apoyo interno.



