La realizadora argentina recibió un premio en las Jornadas de los Autores del Festival de Venecia por su película “A veces me entra tristeza, otras veces rebelión”, rodada en la capital española.

El jurado destacó la capacidad del film para transmitir simultáneamente una profunda melancolía y una energía contestataria, señalando que ambas emociones no se excluyen sino que se entrelazan en la narrativa.

Según los miembros del jurado, la obra logró conmoverlos al combinar de forma armoniosa la tristeza y el impulso rebelde, lo que les llevó a otorgar el galardón a la directora como muestra de reconocimiento a su talento y a la fuerza del mensaje expresado.