Los quioscos dedicados a la venta de periódicos enfrentan una fuerte disminución de clientes y problemas de rentabilidad.
El descenso en la demanda de papel impreso ha provocado que muchos establecimientos que se especializan en la distribución de diarios y revistas vean reducidos sus ingresos, obligándolos a replantear sus modelos de negocio.
Expertos del sector señalan que la competencia de los medios digitales y la reducción del consumo de prensa física son los factores clave detrás de esta tendencia, que pone en riesgo la supervivencia de numerosos puntos de venta tradicionales.



