Trump y el presidente chino Xi Jinping se reúnen en una cumbre que podría demostrar si ambas potencias logran separar la cooperación en seguridad de la competencia por el dominio de la inteligencia artificial.
El encuentro, programado en la capital estadounidense, busca explorar la viabilidad de mantener canales de colaboración en temas de seguridad mientras se intensifica la disputa tecnológica. Los líderes discutirán estrategias para evitar que la carrera por la supremacía en IA se traduzca en un conflicto abierto.
Analistas internacionales señalan que la capacidad de Washington y Pekín para delimitar sus intereses compartidos de la rivalidad en innovación será crucial para la estabilidad global. La cumbre representa, por tanto, una oportunidad para medir el grado de flexibilidad de ambas naciones ante una competencia cada vez más marcada.



