Familias de agentes denuncian salarios insuficientes, ausencia de cobertura médica y deudas crecientes, mientras la ausencia de programas psicológicos y la eliminación de medidas preventivas del gobierno de Javier Milei agravan una tragedia en aumento.
Los testimonios de los seres queridos de los policías y guardias resaltan la carencia de ingresos dignos y la imposibilidad de acceder a una obra social, factores que se combinan con deudas acumuladas y un entorno laboral altamente estresante. Ante esta situación, las familias alertan sobre la falta de atención psicológica adecuada y el sentimiento de abandono que perciben.
Según los críticos, la reciente política del presidente Javier Milei, que ha desmantelado los instrumentos de prevención creados en administraciones anteriores, ha dejado sin recursos a los agentes que necesitan apoyo mental. La ministra de Seguridad también ha sido objeto de fuertes cuestionamientos por no garantizar la implementación de medidas que pudieran mitigar este alarmante incremento de suicidios dentro de las fuerzas de seguridad.



