Las recientes victorias demócratas en EE.UU., la asunción de Lula en Brasil y la renuncia de Santiago Peña en Paraguay debilitan la estrategia de la derecha extrema y del gobierno libertario de Milei en la región.
El triunfo de los demócratas en el Congreso estadounidense ha limitado la influencia de la política exterior inspirada en la Doctrina Monroe, reduciendo el margen de maniobra de los gobiernos alineados con la agenda de la derecha radical.
En Brasil, la llegada al poder de Luiz Inácio Lula da Silva marca un giro hacia políticas progresistas, mientras que en Paraguay la salida de Santiago Peña del cargo genera incertidumbre sobre la continuidad de la cooperación con los proyectos de Milei.
Estos acontecimientos combinados señalan un retroceso significativo para la estrategia de la extrema derecha en el continente, obligando al gobierno libertario argentino a replantear sus alianzas y objetivos regionales.



