Si bien el modelo económico de Javier Milei presenta una clara continuidad respecto a las políticas económicas implementadas durante la última dictadura, el neoliberalismo de los 90’ y el macrismo, la coyuntura argentina actual constituye un experimento sin precedentes. Al menos desde lo discursivo, lo cual no es menor dada la potencia del lenguaje en su impacto cultural, por primera vez, un presidente autodenominado “anarcocapitalista” ocupa la Casa Rosada con el proclamado propósito de someter la economía argentina a la regulación exclusiva del mercado.



