El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció la cancelación de actividades en la vía pública durante una semana por el operativo de recepción al Papa León XIV, y propuso mover la Marcha del Orgullo del 7 al 21 de noviembre, propuesta que los organizadores desestimaron, manteniendo la fecha original.

Ante la llegada del pontífice, la autoridad municipal decretó la prohibición de actos masivos en la calle durante siete días, con el objetivo de garantizar la seguridad y el orden durante el evento religioso.

Sin embargo, la medida incluyó una sugerencia de reprogramar la Marcha del Orgullo, originalmente prevista para el 7 de noviembre, al 21 del mismo mes. Los colectivos organizadores rechazaron la propuesta y confirmaron que la manifestación se realizará en la fecha inicialmente establecida.

;